3 feb 2013

Pigmalión

En "Metamorfósis", el poeta romano Ovidio describía la historia de Pigamalión, un escultor de la isla de Chipre que deseaba casarse con una mujer que fuese perfecta.

Huelga decir que no encontró dicha mujer, y se dedicó a seguir haciendo esculturas. Hasta que un día, viendo terminada una de ellas, se enamoró de la misma. <<Galatea>>, que así se llamaba la estatua, era el objeto del amor de Pigmalión, quien había acabado enamorándose de su propia obra de arte. Siendo tan el deseo del escultor de casarse con su amada, la diosa Afrodita se lo concedió convirtiendo a la muchacha de piedra en humana.

El mito de Pigmaión alude al tema de la perfección en los seres humanos, a la imposibilidad de encontrarla y a la exigencia. Pero también a la propia capacidad de las personas de fascinarse por sus propios actos u obras (aquí está la diferencia con el mito de Narciso, que se enamoró de sí mismo).

La leyenda de Pigmalión ha dado lugar al llamado "Efecto Pigmalión", que se identifica cuando una persona llega a alcanzar lo que quiere por el hecho de haber creído en sus potencialidades (se da por descontado que la persona también tiene estas potencialidades). Tiene mucho que ver con la autoestima, y en psicología se puede diferenciar el llamado "Efecto Pigmalión positivo" y el "Efecto Pigmalión negativo", ya que dependiendo de si la creencia de sí misma de la persona es buena o mala, el resultado tenderá a ser así. Término como el de "profecía autocumplida" se relacionan directamente con éste efecto.

                                                                                         Pigmalión y Galatea


Es hermoso pensar en esta leyenda. Inalcanzable (por eso mismo es un mito), es el hecho de que si realizamos una obra, ésta adquiera vida propia. Pero hay algo cierto en todo esto, mucho más allá del mito griego, algo tan cierto como fascinante.
Y es que como humanos, creamos. Somos creadores natos: de obras, de textos, de ideas, de números, de casas, de viajes...Imaginamos sin parar, actuamos (a veces para bien, a veces para mal), vivimos. Es nuestra esencia. Y son esas obras, esos pequeños actos que realizamos, los que van dando una identidad real a nuestra vida. Son las obras, nuestras pequeñas "esculturas" las que  nos tienen que hablar, las que miramos para ver quiénes somos o quiénes fuimos.
Y a veces, entre tanta rutina, entre tanto ruido de fuera, entre tantas ideas robadas y calcadas, unas de otras; de pronto, surge el milagro. Una obra única, auténtica, original. Creada por nosotros. Eso nos basta. Es perfecta, o perfectamente mejorable, pero ya está ahí. No sabemos cómo, pero de forma intuitiva hemos dado a luz a algo. Y es maravilloso. Puede ser cuadro, una idea, una carta. La clarividencia de que teníamos una conversación pendiente y ya sabemos cómo hacerlo. Plasmar en un papel esa música que nos ronda la cabeza y empezar a componer. O haber hallado la eureka de algún problema que inconscientemente teníamos planteado desde hacer tiempo, ya sea matemático, vital, laboral...

¿Y si nos enamoramos de ello? Entonces la vida cobra más sentido. Y sí, de alguna forma, la idea se vuelve viva, porque nos da la vida. Y desde ahí es más fácil seguir construyendo nuevos caminos, nuevas ideas, nuevas obras, y aprender que siempre se puede conocer más. No somos perfectos, como advirtió Pigmalión en su búsqueda. Y encontró la verdadera pasión en algo que él mismo creó para seguir buscando, en unas capacidades que realmente ya estaban dentro de él.


Cuando escuché esta historia, hace poco, me fascinó el mito, porque como casi todas las historias de la cultura clásica (griega y latina), tiene mucho de cierto, de humano, de pasional. Y qué mayor pasión que la creatividad. En realidad es lo que somos.

Es la máxima belleza a la que aspiramos.



¿Te atreves a soñar?


Hace tiempo que no actualizo el  blog, por motivos diversos.

Me gustaría volver a publicar en él con una reflexión que encontré hace poco de casualidad en Internet.

Y es verdad, comparto todo lo que se explica...¡Atención a la "zona mágica"!




                                                                     Vídeo subido desde Youtube

12 nov 2012

ARTÍSTICA-MENTE


He creado una nueva sección en el blog, "ARTÍSTICA-MENTE". En ella quiero dar a conocer una pasión: la del dibujo y el arte en general, y enseñar algunos de mis trabajos. 

Podéis ver más en mi página de DeviantArt:  http://romaromani.deviantart.com/

¡Espero que os guste!


Lince a lápiz. 2006.



Árbol a bolígrafo. 2009




Árbol a bolígrafo rojo. 2011.


                                                  Boceto de paisaje. Árbol a bolígrafo negro. 2012.




                                                                        Estambul. Diciembre de 2011


Cántaro a carboncillo. 1998.



                                                              Mujer africana a lápiz. 2011.


Boceto de mujer de perfil. 2011.

                     
                                                           Hada con acuarelas. Sin terminar. 2012



                                                        LIBERTAD. Acuarelas. 2002.


 Grafiti para el "Evento del Servicio Voluntario Europeo" en Lorca (Murcia). Octubre de 2012.


     Grafiti para el "Evento del Servicio Voluntario Europeo" en Lorca (Murcia). Octubre de 2012.

10 oct 2012

¿Porqué llevas barra de labios?

Hace tiempo vi esta película titulada <<La Belle Verte>> (la traducción al español, incorrecta, es <<El planeta libre>>). Trata sobre una extraterrestre que viaja a la Tierra e intenta entender las costumbres humanas de hoy en día. Es una autocrítica a la sociedad en la que los valores humanos han ido quedando atrás; contado en clave de humor, y que puede invitar a hacer una buena reflexión sobre algunos hábitos.

Escribo el siguiente diálogo que fue uno de los que más me llamó la atención:

-¿Qué es esto que llevas en el bolso?
-Es una barra de labios.
-¿Y para qué sirve?
- Sirve para ponerlo en los labios, así.
-¿Es un medicamento?
-No, no, no. Es para hacerte más guapa, más sexy. Para gustar.
-¿Para gustar a quién?
-A todo el mundo.
-Eso tiene que ser muy difícil...Es como un medicamento que te lo pones para que lo demás te quieran, ¿no? Y si no te lo pones, nadie te va a querer, ¿no es así?


La humana se queda pensativa, mientras su compañera le pregunta por un papel que hay en su cartera.



-Y eso, ¿qué es?
-Esto son fotografías...De mis padres, mi marido y mis hijos.
-Ah, claro. Es la gente a la que quieres.
-Sí.

-¿Y porqué no se pusieron barra de labios?






29 sept 2012

Transilvania, mitificada por Drácula

La imagen de Transilvania, esa región central de Rumanía donde están los Cárpatos, es objeto una y otra vez de alusiones a lo misterioso, a lo desconocido, a los castillos abandonados y a lo sobrenatural. Son muchas las referencias, tanto literarias como cinematográficas, que se han encargado de crear en el imaginario social esta estampa. La última, que me ha llamado la atención, es una película de animación titulada <<Hotel Transilvania>>.




                                                                             Trailer de <<Hotel Transilvania>>

Para empezar, hay que ubicar Transilvania en el mapa de Rumanía.


Originalmente, <<Transilvania>> significa <<Más allá del bosque>>, lo que ya dice bastante sobre la región y en qué se ha basado su economía.

Históricamente perteneció al Imperio Austro-húngaro, hasta que después de la II Guerra Mundial pasó a formar parte de Rumanía, tal y como se conoce hoy. Las reivindicaciones históricas no han terminado, sin embargo, y hay lugares (como la ciudad de Targu Mures) en los que básicamente se habla húngaro y existe un gran nacionalismo. Las ciudades más importantes de Transilvania son Cluj- Napoca, Sibiu y Brasov.La naturaleza está presente en toda Transilvania, y si bien el norte es llano, el sur es montañoso. Osos y lobos pueblan los bosques de esta parte de Rumanía.

La imagen romántica y salvaje de Transilvania se suele centrar en un personaje de ficción basado en otro que sí fue histórico: el Conde Drácula.

Con su capa negra y sus colmillos afilados, dispuestos a chupar sangre, habita un castillo en Transilvania. Vive de noche y por el día duerme, y sólo clavándole una estaca en el corazón es posible acabar con el mal que hace. Sino, también puede ir uno armado con una ristra de ajos, pues a nuestro amigo le dan fobia, igual que los crucifijos.

                                                      Fotograma de <<Drácula, de Bram Soker>>,de 1992.

Pues nada de esto es verdad. Ni existió nunca un rey- vampiro de esta guisa por Tranasilvania (aunque sí parecido en la brutalidad), ni se llamaba Drácula, ni era conde. Que la mayoría de la gente piense en esto es culpa del escritor irlandés Bram Stoker, quien a finales del siglo XIX publicó una exitosa novela: "Drácula", que le daría fama a este bello lugar. Narra la historia de una abogado inglés, Jonathan Hraker, que viaja a esta zona de Rumanía para hacer negocios con el conde Drácula, un curioso personaje que practica el vampirismo, con las características antes descritas.Sin embargo, este conde nunca existió. 

Stoker se basó en un personaje histórico no menos siniestro que el que creó en su novela: Vlad Tepes, quien reinó la región de Valaquia en el siglo XV. Era también conocido como Vlad <<El Emplador>>, por la afición que tenía de atravesar a sus enemigos (y según las fuentes, prácticamente a quien le apeteciese), con un palo, metiéndoselo por el ano y sacándoselo por la boca. Las leyendas que giran en torno a esta figura son repugnantes. 
Se cuenta que un visitante llegó a su castillo y durante la cena, afectado por el mal olor que desprendían los empalados (el príncipe cenaba con sus torturados al lado, no se andaba con finuras), tuvo ganas de vomitar. Vlad entonces ordenó que le empalasen a él también, pero más alto que a los demás, para que no le afectase el hedor.
Leyendas a parte, lo cierto es que el cruel Vlad nació en Sighisoara (Transilvania), y fue capturado por los otomanos, que se disputaban las tierras de lo que hoy es Rumanía, hasta los 17 años. Hoy en día es considerado como uno de los héroes nacionales.



El prícipe Vlad Tepes, del siglo XV, es el personaje real que supuestamente inspiró a Stoker para su novela.

Aunque la novela de Stoker transcurre también en otros escenarios (como Londres, Alemania o Hungría) Transilvania es el lugar donde el Conde tenía su castillo. La novela de terror aludía al vampirismo: Drácula chupa la sangre de sus víctimas para seguir vivo. Numerosas culturas han tenido algún tipo de mito vampírico, como la china, con Giang Shi o en la fugura de Kiang, o la romana, con Strix.

Irrupción del cine

El libro se hizo conocido en Occidente, pero llegó a la gente de la mano de uno de los inventos que más ha influido en la cultura popular en el siglo XX: el cine.
<<Nosferatu, el vampiro>>, fue la primera adaptación de la novela de Stoker en la gran pantalla, hecha en 1922 por Friederich Wilhelm Murnanu. A lo largo de los años se fueron sucediendo numerosas adaptaciones más o menos fieles a la obra de Bram Stoker, con lo cual nuevas películas sobre Transilvania y el famoso conde siguieron aparenciendo en el mercado, teniendo en cuenta además los avances técnicos de la cinematografía a lo largo de los años. Una página interesante sobre las sucesivas versiones del mito en el séptimo arte es esta: //www.cineralia.com/2012/04/21/especial-dracula-y-el-cine/.

La novela se convirtió en una referencia que los cineastas usaban a su manera y para sus propios fines, Incluso alguna versión de humor, como el el caso de <<El jovencito Frankenstein>>, en la que el mito de Drácula se une al de Frankenstein, algo muy común tanto en el cine como en la literatura. Se aprecia cómo aquí el doctor Frankenstein viaja a Transilvania . En la película aparece la estación de Transilvania como si ésta fuera una ciudad, a pesar de que es una región.




Escena de <<El jovencito Frankenstein>> en inglés. Al final, se aprecia cómo ambos personajes están en la estación de Transilvania.

Pero si hay una película que hoy destaca sobre las demás, es la de Francis Ford Coppola, titulada <<Drácula, de Bram Stoker>>, de 1992. Con un elenco de actores bastante conocidos en Hollywood (Winona Ryder, Anthony Hopkins o Keanu Reeves), el mito de Drácula se hizo más famoso todavía.


                                             Cartel de <<Drácula, de Bram Stoker>>, de Francis Ford Coppola.

Incluso el cine español se hizo eco de la figura basada en Vlad Tepes y también en la década de los 90 se estrenó <<Brácula Condemor>> (sin comentarios).

También las series infantiles han usado la fábula del conde para captar la atención de los más pequeños:


En la serie <<Barrio Sésamo>> el conde Drácula estaba representado por la marioneta <<El conde Draco>>.


<<La pajarería de Transilvania>> era el título de estos dibujos animados que volvían a unir el mito de Frankentein con el de Drácula. Las acciones tenían lugar una vez más en Transilvania, mitificada una vez más por el imaginario popular como un lugar en el que abitan seres paranormales.


                                                                 <<La pajarería de Transilvania>>, serie infantil

23 sept 2012

El castillo de Iulia Hasdeu

Câmpina en sí no es una ciudad con encanto. Está situada a la entrada de los Cárpatos y al ser medianamente grande (su población es de 40.000 habitantes) es un lugar de paso obligado en la ruta Bucarest- Brasov (por eso también es una ciudad cara), 
A pesar de estar cerca lugares de gran belleza natural y valor histórico, como Sinaia o Predeal, Câmpina a penas tiene atractivo para el visitante, si se entiende por atractivo la mezcla de naturaleza e historia anterior. Aun así hay que tener en cuenta que en Rumanía los parajes naturales abundan a diestro y siniestro y aunque no sean del otro mundo siempre sorprenden a quien los contempla, incluso en los bosques más recónditos y simples, algo que también pasa en Câmpina.

Sin embargo, en cuanto a monumentos únicamente, la ciudad destaca por dos: la casa- museo del pintor Nicolae Grigorescu (probablemente el más reconocido dentro y fuera de las fronteras rumanas), y el castillo de Iulia Hasdeu.

De éste último quiero hablar en este post, no sólo por su valor turístico sino también por la historia y leyenda que tiene detrás.

Avanzando por una carretera no muy alejada del centro, uno se encuentra de repente con un castillo en la otra acera. No es un castillo colosal, no destacan sus torreones, ni tiene foso. Ni siquiera tiene muchos años, pues data del año 1896, poco más de un siglo. Es gris y no muy alto, y decorado en la fachada con algunos símbolos masones. Le rodea un pequeño jardín con algunos árboles.


                                                                                     Castillo- Museo Iulia Hasdeu

Siendo así, ¿porqué debería interesar un pequeño monumento que no tiene nada especial? Porque el valor del castillo de Câmpina no está tanto en su estética, sino en la historia de su construcción y en la persona a quien hace referencia: Iulia Hasdeu. La leyenda que lo rodea y las circunstancias que le dieron vida han hecho de este punto una visita casi obligada si alguien viene a dar aquí.


¿Quién fue Iulia Hasdeu?

Fue la hija de  Bogdan Petriceicu- Hasdeu, un famoso filólogo rumano (según cuenta la leyenda dominaba 26 lenguas). Su madre también se llamaba Iulia. Nació en 1869 y a medida que creció su entorno quedó fascinado por su gran inteligencia: hablaba rumano, alemán (recordemos que Alemania tuvo una gran influencia en este país balcánico debido al origen de su monarquía), y francés. Con tan sólo 12 años marchó a París junto a su madre, donde estudió filosofía, tomó clases de pintura, canto, latín y griego, y perfeccionó el francés. Pero su pasión consolidada fue la poesía. Sintió una gran pasión por uno de los más grandes escritores de su época: Víctor Hugo. Cuando el autor de <<Los Miserables>> murió en 1885, Iulia escribió una carta sus padres narrando la desolación que sentía por su pérdida. Irónicamente la hija de su gran admirado escritor tuvo la misma suerte que ella, y más tarde su padres siguió el mismo camino que Víctor Hugo para superar el peor momento de su vida.
La joven, de gran talento, contrajo una pulmonía y murió a los 19 años, dejando su gran obra sin continuidad y a sus padres desolados.


                                                                              Iulia Hasdeu

El espiritismo y la obsesión

Tras la muerte de su única hija el matrimonio Hasdeu quedó hecho trizas. Bodgan Petriceicu Hasdeu, quien era considerado uno de los grandes intelectuales de Rumanía y que había sido muy activo en la vida política del país (unido al Partido Liberal), empezó a practicar espiritismo con el fin de comunicarse con su hija. De hecho empezó a escribir sobre ello, y fruto de esa obsesión nació la obra <<Sic Cogito>>, considerada el primer libro sobre espiritismo de Rumanía. Se dice que fue su hija Iulia, una vez muerta, quien le dio los planos sobre cómo hacer el castillo.
El castillo es un verdadero templo a la figura de Iulia, en él se exponen sus objetos personales, muestras de sus escritos, cuadros que pintó en Francia, retratos de la familia y algunos objetos cotidianos, como muebles. Tenía sin duda un grandísmo talento.


                                                                              Fotografía del interior del museo

Estéticamente, el castillo está cargado de simbología. En la fachada principal, con letras mayúsculas, destaca la inscripción: 2 IULIE (2 Iulias), que hace alusión a las dos mujeres, madre e hija, que tenían el mismo nombre.Bogdan Petriceicu Hasdeu, tras haber muerto su hoja y luego su mujer, empezó a celebrar el día 2 de julio en conmemorarión de ambas, pues Iulie en rumano es también el mes de julio.
El matrimonio estuvo viviendo aquí desde 1897, hasta diez años después, cuando murió Bogdan Petriceicu Hasdeu, el único que quedaba ya con vida (su mujer murió en 1902). A lo largo de su historia este monumento ha sufrido el abandono, el paso del tiempo, la dureza la la II Guerra Mundial (que se llevó por delante casas que Hasdeu había contruído al lado del castillo), y un terremoto. Fue en 1998 cuando fue empezó a funcionar como museo.

Información al vistante

El visitante puede encontrar información en esta página web.http://www.muzeulhasdeu.ro/en/index.php
La entrada cuesta unos 4 lei si no recuerdo mal (viene a ser 1 euro), y existe la posibilidad de tener un audio- guía. Venden libros sobre la figura de Iulia, su padre, espiritismo y otras obras de ambos. Los jueves es gratis.
No es un punto de parada obligada en absoluto, pero merece la pena para conocer más de cerca parte de la cultura de este país y en concreto de una época.