18 oct 2014
13 oct 2014
LA BICICLETA VERDE O LA VALENTÍA DE UNA NIÑA
Esta entrada se la dedico a alguien muy especial que cumpliría hoy años y a quien le hubiera gustado mucho leerla...
Una bicicleta para ir más allá. Dos ruedas para alcanzar la libertad, o al menos para retar a quien se interponga en el camino para conseguirla. No hay restricciones culturales, de género, religiosas o morales que puedan impedir volar, soñar, conseguir conquistar poco a poco esos pedacitos de gozo que nos hacen ser seres humanos en realidad.
Una bicicleta para ir más allá. Dos ruedas para alcanzar la libertad, o al menos para retar a quien se interponga en el camino para conseguirla. No hay restricciones culturales, de género, religiosas o morales que puedan impedir volar, soñar, conseguir conquistar poco a poco esos pedacitos de gozo que nos hacen ser seres humanos en realidad.
"La bicicleta verde" es una película rodada en Arabia Saudí y que llegó a las salas de cine españolas el año pasado.Su directora, la también saudí Haifaa Al- Mansour se dio a conocer (más aún) fuera de las fronteras de su país por esta bella película que trata el tema de la libertad.
Trailer de "La bicicleta verde"
Trailer de "La bicicleta verde"
No sorprende que para narrar esta historia de fuerza el personaje principal sea una niña, Wadjda, (interpretada por Waad Mohammed ). Siendo la única hija de sus padres y sin tener mucho interés en sus estudios, lo que más desea es poder tener una bicicleta y poder retar a , su vecino. No para iniciarse en el deporte ni para que le den una medalla; sólo por el placer de poder correr sobre dos ruedas en la dirección que desee.
Pero Wadjda se da de bruces con la realidad de su casa: ella no ocupa ningún lugar importante en el árbol genialógico de su padre. pues éste debe casarse con otra mujer para tener un hijo varón. Su madre, destrozada por la situación, se ve en la disyuntiva de alentar a su hija a aceptar la realidad y comportarse "como una niña de su edad" o de animarla a cumplir sus deseos.
Otro factor importante entra en juego: la escuela. Ese el el lugar que Wadjda visita a diario para formarse, un sitio en el que las formas (y no el contenido), la normativa y lo superficial parecen ser más importantes que la propia educación. A pesar se su mala disposición para comportarse en clase, , cede ante la posibilidad de poder ganar un premio que le acerque a su soñada bicicleta y empieza a convertirse en una de las mejores alumnas a la hora de recitar el Corán.
Según se suceden estas situaciones la película va reflejando otras tantas de la vida cotidiana en la sociedad saudí: la relación entre hombre y mujeres, entre las aspiraciones de los niños y las niñas, el poder incuestionable de las instituciones (caso del colegio) frente al peligro que supone que alguien se salga de los cánones marcados, la relación madre-hija en una sociedad de marcado carácter patriarcal y qué espera la una de la otra.
Relación madre- hija en la película
En lo referente a este último punto Wadjda y su madre parecen ir encontrándose poco a poco: la niña por empezar a conocer lo que supone esforzarse en el mundo real para conseguir lo que quiere (en este caso, la ansiada bicicleta) y por parte de la madre, el acercamiento hacia su hija está motivado en el abandono de su marido, lo que le hace buscar su propia fuerza y empezar a admirar la rebeldía y obstinación de su hija por luchar por sus sueños.
Relación madre- hija en la película
En lo referente a este último punto Wadjda y su madre parecen ir encontrándose poco a poco: la niña por empezar a conocer lo que supone esforzarse en el mundo real para conseguir lo que quiere (en este caso, la ansiada bicicleta) y por parte de la madre, el acercamiento hacia su hija está motivado en el abandono de su marido, lo que le hace buscar su propia fuerza y empezar a admirar la rebeldía y obstinación de su hija por luchar por sus sueños.
Con detractores y enamorados, lo que a ninguno se le escapa es que la historia escapa del cine que estamos acostumbrados a ver en la cartelera y que más allá de la técnica narrativa, Haifaa Al Mansour cuenta una historia poderosa, valiente, sin dejar de ser delicada, como sus protagonistas y la historia de la propia cinta.
A modo de reflexión y en relación con la película, hace unos días pude ver un spot publicitario de la marca "Always". Parece ser que la industria de los productos femeninos se están dando cuenta del poder de estas historias y cada vez son más la marcas que intentan acercarse una imagen más real de la mujer. Más allá sobre el fin (nosotras mismas las primeras) somos las que tenemos una idea muy equivocada sobre lo que es hacer las cosas "como una niña". La pena es que tenga que ser un anuncio lo que cause revuelo para que este tipo de vídeos se extiendan.
"Like a girl", campaña de Always
A modo de reflexión y en relación con la película, hace unos días pude ver un spot publicitario de la marca "Always". Parece ser que la industria de los productos femeninos se están dando cuenta del poder de estas historias y cada vez son más la marcas que intentan acercarse una imagen más real de la mujer. Más allá sobre el fin (nosotras mismas las primeras) somos las que tenemos una idea muy equivocada sobre lo que es hacer las cosas "como una niña". La pena es que tenga que ser un anuncio lo que cause revuelo para que este tipo de vídeos se extiendan.
"Like a girl", campaña de Always
5 oct 2014
PODREDUMBRE LABORAL (I): BECARIOS VITALICIOS
Estaba acostumbrada a leer el término"vitalicio" acompañando a nombres como "sueldo", "cargo" o "pensión". Pero el otro día mientras recibía las noticias matutinas, mi vista se posó ante la siguiente expresión: "Becarios vitalicios". Aquí podéis leer la noticia: Becarios vitalicios
Resumiendo: la cadena de radio SER (uno de los referentes informativos más importantes de España) ha sido multada por explotar a sus becarios, quienes llevaban realizando las funciones de un profesional sin tener el contrato que a ésta labor corresponde (del sueldo mejor ni hablamos). Algunos llevaban en esta situación dos años, un periodo más que de sobra como para haberse formado en la empresa y empezar a realizar labores profesionales. Vaya. Así que el hasta ahora envidiado adjetivo "vitalicio" está empezando a acompañar situaciones nada deseables para perpetuarse en el tiempo, como es el caso de las becas.
Chiste del periódico ABC
Pero vamos a ver... ¿Qué es ser becario? No es ni más ni menos que empezar a trabajar de forma práctica en una profesión. Y sí, las prácticas son muy importantes, yo diría incluso que algunas carreras (y señalo aquí a las de Comunicación) no sirven de nada sin aprender haciendo. Y sí, el aprendizaje requiere tiempo, lógicamente no vale lo mismo un trabajo peor hecho por la falta de conocimiento que uno hecho de forma profesional. "La experiencia hace al maestro": éste podría ser el mantra que justifica todo aprendizaje. Quiero decir con esto que estoy totalmente a favor de las prácticas, incluso cuando éstas no son remuneradas; ya que implican que el estudiante o becario está aprendiendo y en ocasiones esto vale más que cualquier máster o curso de especialización.
Pero no nos engañemos: todo tiene un principio y un fin... incluso el propio aprendizaje. Y en dos años realizando labores de redactor en plantilla estoy segura de que los compañeros de la SER estaban igualmente capacitados que los redactores de plantilla para hacer labores profesionales.
La mayoría de las empresas que tienen becarios lo hacen mediante convenios con las universidades, de forma que se ocupan de formar al alumno (de hecho los créditos de libre elección se pueden convalidar por las prácticas). Además las empresas reciben subvenciones (tan escasas y codiciadas en época de crisis) por acoger al alumno y abrirle puertas en el mundo laboral. Hasta aquí nada que objetar.
La parte incómoda viene cuando vemos las cifras del "becariado": un 58% no recibe ningún sueldo por las prácticas mientras que los que sí lo hacen perciben una media de 320 euros. Si a esto le sumamos que pasado un tiempo más que razonable estos becarios empiezan a realizar las funciones de un profesional, con los horarios de un profesional y sus responsabilidades... ¿No deberían también verse estos cambios reflejados en su contrato, y por lo tanto, en su sueldo y condiciones laborales?
Viñeta de Forges
Más allá del revuelo en las redes sociales, la indignación de la calle o la poca sorpresa de quienes sí conocen estas prácticas... ¿Quién creéis que se ha llevado la peor parte tras realizarse esta inspección? ¿Algún alto cargo? ¿Alguien de la dirección que ha hecho la vista gorda durante mucho tiempo? ¿Alguien ha decidido hacerse responsable?
Has acertado. Han vuelto a ser ellos, los becarios. 80 concretamente, que han dejado de ser vitalicios para irse a la calle de forma inminente. No sin antes dejar desbordados a los redactores contratados, según informa PR Noticias. Así que en la práctica muchos estarán pensando ahora que más les valía tener un mini sueldo y la posibilidad de seguir haciendo currículum que verse en la calle.
Pero esto no es nuevo. La noticia ha recordado otros casos recientes de abuso laboral hacia los becarios, como el de los que trabajaban para el diario "El País" que se destapó hace dos años. Lo más llamativo de este caso es que los becarios de "El País" provienen en su inmensa mayoría (si no en su totalidad) del Máster en Periodismo que realiza el periódico y que cuesta la módica cantidad de 13.500 euros (precio del curso 2014/ 15).
Otros medios, como la agencia de noticias EFE, también se han visto salpicados por las inspecciones de trabajo relacionadas con la explotación de los becarios. En esta ocasión el sindicato denunció que EFE había mentido a los inspectores sobre las labores que llevan a cabo los becarios.
Esto en cuanto al trabajo en los medios de comunicación, pero situación es muy parecida en casi todos los sectores.
Siendo esto así... ¿Por qué aceptan entonces los jóvenes seguir siendo becarios durante tanto tiempo? Aquí van algunas razones:
-La promesa y esperanza de llegar a formar parte de la plantilla con un contrato mejor.
-En algunos casos, aunque sea poco, perciben un dinero por la actividad que realizan. Vista la situación laboral española muchos prefieren ganar poco trabajando de lo que han estudiado que ganar poco y dedicarse a otra cosa.
-Seguir haciendo currículum y continuar aprendiendo (aunque como ya he analizado esto también tiene un límite).
La realidad pesa y aprender todo lo que se pueda es necesario. A nadie se le escapa que es mejor sacar adelante el trabajo sin a penas gastar en personal y con contratos muy flexibles, en ocasiones sin ellos.
La línea entre el abuso laboral, el aprendizaje y el trabajo profesional es muy fina.
1 oct 2014
DE PUTAS Y SANTAS
Esta es mi primera colaboración
para la revista online "Proyecto Khalo", una publicación mensual que
sigo desde hace meses y que desde el principio me enganchó. Se autodefine como
una alternativa a las revistas femeninas y todos sus artículos ponen el
punto de mira en la mujer y su relación con el entorno, siempre con unas dosis
de realidad, colaboración, análisis y sarcarsmo que no existen en las revistas
femeninas actuales. Os invito a que la conozcáis y por supuesto a que leáis mi
primer artículo.
El título puede ser chocante,
malsonante o simplemente llamativo. Pero nada más lejos de la realidad; lo que
trato de describir en este artículo son los dos extremos represivos del
imaginario social entorno a la mujer, con la mayor objetividad posible. Si queréis leer el
artículo en la web de "Proyecto Khalo", pinchad aquí: "De putas y santas"
-Mira Fulanita, vaya pintas que
lleva, con esa falda, ayer estaba con uno y hoy con otro… ¡Menuda puta!
-Pues mira Menganita, con lo
fea que es la pobre, siempre estudiando…No tiene “nivel” para venir con
nosotras, ¡es muy santa!
¿Os suenan estas
conversaciones? Seguro que más de una vez todas hemos oído (cuando no
participado) en una de ellas. Ser puta o ser santa. La eterna dualidad para las
mujeres. Y la lástima es que casi siempre
somos las propias mujeres las que juzgamos así a las otras, sin darnos cuenta
de que al hacerlo nos hacemos daño a nosotras mismas. Voy a
escribir este artículo sobre las mujeres por el hecho de serlo, pero creo que
en este juego del etiquetado somos todos, hombres y mujeres, quienes salimos
perdiendo.
Parece como si en nuestra
sociedad las mujeres sólo pudiésemos aspirar a estar en alguno de estos
extremos, tan temidos, tan fáciles de determinar, tan catalogables. Putas o
santas, malas o buenas, brujas o princesitas, vividoras sin conciencia o
amargadas olvidadas de sí mismas… Todo o nada.
Voy a analizar exactamente a
qué nos referimos -y en esto hay mucho de cultural- cuando decimos que una
mujer es una puta o una santa.
Puta es aquella que ofrece sexo
a cambio de dinero. Sin embargo, creo que cuando a una mujer se le llama
“puta”, esta palabra denota mucho más, por el contexto cultural. Ser puta es
ser vil, no tener escrúpulos ni conciencia. Es mucho más que vender el cuerpo,
es haber vendido el alma, haberse salido del camino marcado y poder ser
señalada con la letra escarlata. Es el tabú social, es ser indigna. Es un ser
despersonalizado, sin amor ni disfrute propio. Por mucho que lo he
pensado, no consigo
encontrar una palabra negativa que describa a quien se beneficia del servicio
de la puta: cliente, chulo (esta incluso denota superioridad),
la Madamme (“señora” en francés, a modo de respeto)… En el mismo lenguaje
la puta se queda sola, porque aunque se dé que todos se aprovechen de ella, al
final es ella sola la que ha de llevar la carga de ser lo que es en la sociedad
en la que vivimos.Lo curioso de todo esto es que la puta está hecha para el
placer de los demás, sin los demás, ser “puta” no tiene sentido.
Vamos a hora al otro extremo,
el de la “santa”. Habrá quien piense que este no es tan dañino como el
anterior, ya que culturalmente es más aceptado. A pesar de que muchos de los
santos que aparecen en el calendario lo fueron por haber sido castigados por
sus ideas religiosas (lo que implicaba valentía), ser “santa” es otra palabra
cuyo significado se ha desvirtuado y tiene un significado social.
El diccionario la define como: “De especial virtud y ejemplo de persona sin culpa, venerable”.
Es aquella que no puede tener culpa porque nunca hace nada, y si hace es lo que está marcado. Por tanto, la cautela y la inactividad son su camino. Es todo lo opuesto a la puta: no contesta, es sumisa, debe sacrificarse por los demás ante todo. En nuestra sociedad esto se consigue por los medios más diversos: la imagen, la ropa, conseguir una posición social “bien vista”, una casa… Ser una mujer que no llame demasiado la atención para no deslumbrar, pero que la llame lo justo como para que los demás vean que sigue el buen camino. Es la niña buena transformada en chica aplicada, la mujer esperable. Su misión es velar por el resto, una santa no goza de su vida en pos de los demás, que pueden aprovecharse de esto.
El diccionario la define como: “De especial virtud y ejemplo de persona sin culpa, venerable”.
Es aquella que no puede tener culpa porque nunca hace nada, y si hace es lo que está marcado. Por tanto, la cautela y la inactividad son su camino. Es todo lo opuesto a la puta: no contesta, es sumisa, debe sacrificarse por los demás ante todo. En nuestra sociedad esto se consigue por los medios más diversos: la imagen, la ropa, conseguir una posición social “bien vista”, una casa… Ser una mujer que no llame demasiado la atención para no deslumbrar, pero que la llame lo justo como para que los demás vean que sigue el buen camino. Es la niña buena transformada en chica aplicada, la mujer esperable. Su misión es velar por el resto, una santa no goza de su vida en pos de los demás, que pueden aprovecharse de esto.
"Ella baila bembé", Canción de Amparanoia
Los demás… ¿Os
suena esto de algo? ¿Será que la santa y la puta son dos barrotes de una misma
cárcel?
Ambas están al
servicio de la sociedad, son fácilmente identificables y etiquetables… Ni la santa ni la puta cubren sus propias
necesidades, sino las de los demás. Ambas están totalmente
desconectadas de cualquier deseo personal.
Ambas son figuras incómodas para las mujeres de nuestra sociedad. Las generaciones anteriores valoraban más el extremo de la santa por la influencia de la religión (la Virgen María es la santa por excelencia), y creo que hoy, por la influencia de los medios de comunicación, se nos quiere transmitir la imagen de que una mujer libre elegirá más el modelo de la puta. Lo peor es que muchas veces somos las propias mujeres quienes no nos paramos a pensar si realmente tenemos que movernos entre estos dos extremos que de por sí son falsos; ya que nos cortan los instintos más primarios y nos hacen creer que algunos de nuestros sentimientos y deseos son incompatibles con los demás. Se puede ser dulce a la vez luchar como una animal por lo que se quiere, ser sexual y tener aspiraciones espirituales, contestar con descaro cuando es necesario y querer cuidar o tener hijos. No sólo se puede hacer, si no que en realidad, se es realmente.
El propio ciclo menstrual (que por supuesto no es igual para todas) hace que el cuerpo de la mujer pase por distintas fases hormonales, físicas, emocionales: complementarias. De la menstruación a la ovulación hay cambios enormes en cuanto al deseo, a la sensibilidad al dolor, en cuanto a los fluidos físicos… Y todo este cambio dentro de una sola mujer una vez al mes… ¿Por qué no aceptar entonces estos cambios a nivel de sociedad al referirse a la mujer?
Ambas son figuras incómodas para las mujeres de nuestra sociedad. Las generaciones anteriores valoraban más el extremo de la santa por la influencia de la religión (la Virgen María es la santa por excelencia), y creo que hoy, por la influencia de los medios de comunicación, se nos quiere transmitir la imagen de que una mujer libre elegirá más el modelo de la puta. Lo peor es que muchas veces somos las propias mujeres quienes no nos paramos a pensar si realmente tenemos que movernos entre estos dos extremos que de por sí son falsos; ya que nos cortan los instintos más primarios y nos hacen creer que algunos de nuestros sentimientos y deseos son incompatibles con los demás. Se puede ser dulce a la vez luchar como una animal por lo que se quiere, ser sexual y tener aspiraciones espirituales, contestar con descaro cuando es necesario y querer cuidar o tener hijos. No sólo se puede hacer, si no que en realidad, se es realmente.
El propio ciclo menstrual (que por supuesto no es igual para todas) hace que el cuerpo de la mujer pase por distintas fases hormonales, físicas, emocionales: complementarias. De la menstruación a la ovulación hay cambios enormes en cuanto al deseo, a la sensibilidad al dolor, en cuanto a los fluidos físicos… Y todo este cambio dentro de una sola mujer una vez al mes… ¿Por qué no aceptar entonces estos cambios a nivel de sociedad al referirse a la mujer?
En su libro Las diosas en cada mujer,
la doctora Jean Shinoda muestra los arquetipos femeninos basados en las diosas
griegas. Aunque nunca me ha parecido muy realista poner etiquetas, sí creo que
es interesante ya que la cultura greco-latina es nuestro origen. Me llamó mucho
la atención la referencia que hace a las diosas Afrodita y Hestia, que representaban el amor y la
sexualidad la una y el mundo espiritual e interior la otra. Lo
que en nuestra sociedad equivaldría a la puta y la santa, aunque en oposición a
nuestra realidad social, aquí ambas deidades lucen por hacer muestra de su
voluntad. Shinoda dice que tienen mucho más en común de lo que se podría
pensar. Ambas son independientes, no dan explicaciones a nadie, han elegido
libremente el lugar en el que están. “…(Afrodita)
es capaz de centrarse en lo que para ella tiene personalmente sentido; los
demás no pueden apartarla de su meta. Y en cuanto que lo que ella valora, es
puramente subjetivo y no puede medirse en términos de éxito o de
reconocimiento. Afrodita es (paradójicamente) muy similar a la anónima e
introvertida Hestia, que, aparentemente, es la diosa menos parecida a Afrodita.“
Tener
que elegir entre ser puta o ser santa es tener que estrangularse, dejar de
respirar, amputarse una de las partes que van a ser vistas y juzgadas desde fuera. Y
lo que es peor: es tener que separar la vida de la propia vida, dividir los
instintos y las emociones, enloquecer por no poder juntar todo ello en una
misma persona. Es ahogarnos en nosotras mismas y ponérnoslo muy difícil para
salir a flote.
18 ago 2014
EL PELIGRO DE LA HISTORIA ÚNICA
Chimamanda Ngozi dio este discurso en una charla de TEDx a cerca del peligro de que nos quedemos con una sólo verdad, con una sola historia, con una sola cara de la realidad. Esta nigeriana alude al papel de los medios y sobre todo al que tenemos todos de forma personal a la hora de juzgar a los demás y su realidad.
Una amiga me recomendó su monólogo y aquí está, muy interesante, traducido al francés y al español.
<<Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay una sola historia sobre ningún lugar; recuperamos una parte del paraíso.>>
15 ago 2014
COSAS QUE HE APRENDIDO GRACIAS Y A PESAR DE SER PERIODISTA
Hace sólo unos pocos años que me licencié, que puedo decir que "oficialmente" soy periodista. "Oficialmente": palabra que sirve para describir la realidad a la manera más políticamente correcta. Y es que creo que en estos años de crisis, de cambio por todos lados, de convulsión política y económica, de titulares que se centran en cómo estamos los jóvenes; me planteo qué he aprendido, si es que he aprendido algo por haber decidido dedicarme un día a esta profesión. Y no sólo eso. Voy más allá, porque ese es mi propósito a la hora de escribir esto. Me pregunto si he aprendido algo más desde que terminé esos "estudios reglados", cuál ha sido mi trayectoria, si es válida o no (faltaría más, el lastre de la comparación para medirnos en el mundo en que vivimos), si mis miedos tienen cabida o son inventados. Me pregunto qué sigo aprendiendo y en qué punto estamos (estoy yo también) quienes pertenecemos aunque sea falsamente a esa generación bautizada con la letra escarlata de "generación perdida".
No son consejos ni críticas hacia nadie en particular y hacia todo lo que me parece. Es una autocrítica y una palmadita en la espalda. No es nada personal, pero es muy personal para mí. Más que un diálogo es un monólogo a mí misma y mis circunstancias.
-Que el Periodismo es algo práctico y que por muchos estudios que se tengan vale más el hacer, hacer y hacer.
-Que ante todo se trata de saber comunicar, y que por mucho que se haya ido a una facultad hay gente que no tiene nada que ver con esta profesión y se explica mucho mejor en ciertos temas.
-Que hay mucho cara dura que quiere tener gente trabajando gratis o de becarios perpetuos. Que sólo depende de nosotros dignificar nuestro trabajo, y amigo; esto tampoco es gratis porque requiere mucho esfuerzo en seguir formándose, moverse, equivocarse y seguir adelante.
-Que la mayoría de los estudios relacionados con la comunicación (másters, cursos de especialización) son en realidad lecturas de libros y clases sin saber real ni conexión con la realidad. Eso sí, por el módico precio de un ojo de la cara.
-Que vivimos en un mundo de cambios brutales en todos los sentidos, y no sólo por la crisis. Hay que conocer el mundo digital. Hasta hace unos años muchos medios nacionales ni siquiera tenían página web y el "Communiy Manager" era alguien inexistente.Que hace años ser periodista implicaba tener acceso a unos medios de comunicación muy restringidos a la profesión, mientras que hoy cualquier persona con conexión a Internet puede informar de un suceso a tiempo real, tanto si lo hace bien como si lo hace mal. Que ya no existe ese monopolio para comunicar.
-Que nos guste o no, como periodistas o ciudadanos tenemos que mirar más allá de nuestras fronteras. Que no sólo cuestión de saber inglés, árabe o chino mandarían. El mundo está globalizado y lo que pase al otro lado del planeta te puede afectar a ti en unas horas. Y el periodismo es una herramienta preciosa para conocer esto.
-Que aunque nos cueste mucho aceptarlo en el fondo tenemos el periodismo y los medios de comunicación que nos merecemos. Si sólo salen los programas rosas en hora punta o los deportes (y no tengo nada en contra de ellos) es por que dan dinero. Y si como ciudadanos y espectadores nos parece más cómodo mirar el gallinero de los programas rosas que saber cuáles son nuestros derechos, es nuestro problema. Ni más ni menos.Que a veces pienso que tanta crisis es sólo una excusa y que sólo llorar y quejarse no sirve de nada. Que no es cuestión sólo de corrupción o de crisis, de medios manipuladores sin escrúpulos... Porque sin una sociedad que mantenga todo esto, todos ellos se habrían caído hace ya mucho tiempo.
-Que afortunadamente sí hay gente concienciada con pagar dignamente por un trabajo bien hecho. Al final la gente tiene que pagar por tu trabajo. Y aunque en esta sociedad hedonista creamos que tenemos derecho a tenerlo todo y tenerlo todo... ¡ya! y casi gratis, es mentira. Todo cuesta: a veces es dinero, otras es tiempo, otras es formación.Que el ser humano ante todo es creativo y se están inventando nuevas formas de financiar buenos proyectos interesantes.
-Que cuando veo el panorama pienso si no me hubiera rentado más hacer otra cosa más de provecho. Luego rememoro las razones por las que quise de verdad estudiar esto y sé que volvería a hacerlo de nuevo.
- Que cuando uno viaja por ahí se da cuenta de lo afortunado que es y la de oportunidades e ideas que se le ocurren. Que la gente que menos tiene es la que más agudiza el ingenio y suele ser la que menos necesita. Que ahogarse en un vaso de agua es absurdo y vivir con miedo el peor de los males.
-Que dedicarse a esto, aunque a veces sea sólo de refilón te da la oportunidad de seguir aprendiendo constantemente y no parar, por lo tanto no hay lugar para el aburrimiento.
"Aún aprendo", dibujo que Franciso de Goya realizó al final de su vida.
-Que la vida manda más que todo lo demás y que la educación no formal es la más importante.
Salvados : "Cuando luchas puedes ganar, pero si no luchas seguro que pierdes"
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