20 jun 2015

Mochilero: siete consejos para viajar batato

Si quieres viajar con poco equipaje y de modo barato aquí van algunos consejos para que no te pierdas nada y le saques el máximo partido:


                                                  Viajar es la única cosa que al comprarla te hace más rico


-Infórmate sobre el país al que vas. Parece una obviedad, ¿eh? Sin embargo a veces damos por hechas ciertas cosas y después nos sorprendemos de que no habíamos contado con cosas básicas sobre nuestro destino. Además de lo fundamental, hay algunos datos de suma importancia: si necesitas alguna documentación especial para entrar o hay que pagar visado, sobre el tipo de cambio del dinero, sobre si podrás acceder a Internet, sobre el tipo de enchufes... Recomiendo visitar la página del Ministerio de Exteriores  en la que podéis encontrar toda esta información, además de recomendaciones de seguridad.

-Planificación: El perfil de quienes viajan con una mochila a la espalda suele ser el de alguien aventurero, pero eso no está reñido con tener estructurado el viaje, aunque sea a grandes rasgos. Si no piensas antes lo que vas a hacer, seguramente te toque improvisar, y eso se traduce en gastarte un dinero extra por solucionar cosas en tiempo récord.
Puedes comprar los billetes con antelación para que salgan más baratos, y trazar la ruta que sea más económica te obligará a investigar precios y comparar unos con otros.

-Hay tres gastos fijos que tienes que tener cubiertos: la comida, el alojamiento y el transporte. Todo lo demás es secundario. El transporte se llevará casi todo, seguido del alojamiento y la comida. Ojo, que el orden de importancia es casi siempre al revés. La comida no debe faltar nunca, especialmente cuando uno viaja con la mochila a cuestas y se pasa andando gran parte del viaje. Y sobre todo hay que estar bien hidratados, así que en agua nunca hay que escatimar. De todos estos gastos trataré más adelante, uno por uno.

-Dinero: Lo ideal es haber cambiado antes de hacer el viaje para que, una vez en el país de destino, tengamos lo suficiente como para desenvolvernos los primeros días. A veces esto no es posible y hay que hacerlo en el aeropuerto nada más llegar: el lugar en el que os costará más cambiar el dinero; por lo que os recomiendo que sólo cambiéis lo necesario hasta que lleguéis a una ciudad en la que con total seguridad, habrá establecimientos para poder hacerlo sin problemas y más barato. Para sacar dinero del cajero, en primer lugar, debéis estar informados sobre los acuerdos que tenga vuestro banco con el país que visitáis. Normalmente se os cobrará una comisión por la cantidad que retiráis, y llegado un tope, esa comisión es la misma para cualquier cantidad , así que hay que estar atentos porque suele interesar sacar una cantidad grande y pagar una comisión X, que sacar menos y pagar la misma comisión. Por ejemplo: imaginemos que voy a sacar dinero. Si saco 75 euros, el banco se queda con 10 de comisión, y si saco 100 euros se queda con una comisión de 20 euros.Supongamos que el cajero me cobra esta comisión a partir de los 100, por lo que aunque saque 100 euros, 150 euros o 300 euros, el banco se queda con 20. Si veo que voy a necesitar sacar más dinero a lo largo del viaje me conviene sacar mucho de una sola vez, ya que el banco se va a quedar siempre con la misma cantidad.

-Comida: No hay que escatimar, pero si puedes hacértela tú mismo, lógicamente saldrá más económicos. Hay muchos hostales en los que te permiten cocinar, y ni que decir tiene que también será más barato comprar productos locales que ir a una gran superficie.
Recomiendo darse una vuelta por el mercado para tomarle el pulso al precio de las cosas; es un muy buen indicador y te servirá de referencia para compras futuras. Si además puedes preguntarle a alguien de la zona de confianza, mejor que mejor, pues en ocasiones el precio es más alto para los extranjeros.
El agua es importantísma estés donde estés, así que nunca debes ahorrar en ella.


-Transporte: Tal vez el más caro de los tres gastos fijos. Es muy importante haber planificado bien la ruta para no tener que recurrir a soluciones de última hora: coches de alquiler, billetes que son más caros, transbordos innecesarios que te hacen perder tiempo y dinero.

En muchos países se estila el autostop. Existen páginas web y blogs para usuarios que pueden ser de gran ayuda:
Pero cuidado, no siempre es una opción gratuita, y por experiencia `ropia he de decir que el hecho de ser extranjero hace que otros países en los que el autostop está muy extendido entre la población, sea más caro para el turista que para el local. Por eso siempre hay que decidir qué nos interesa más.

Otra alternativa es compartir coche. En España destaca la empresa Blablacar

-Alojamiento: Todos sabemos que a más lujos, más dinero, pero no por ello hay que condenarse a  dormir en antros o lugares sucios y poco seguros. Quien viaja con una mochila a la espalda sabe que menos es más y las redes sociales nos ofrecen hoy alternativas a los hoteles de precio medio- alto que además nos darán la oportunidad de conocer a la gente más auténtica de la zona.

Couchsurfing https://www.couchsurfing.com/ es actualmente la mayor plataforma para alojarse gratis en casa de personas autóctonas. Cada uno de los usuarios está comprometido con el mundo del viaje y ofrece lo que puede a quien se lo pida: unos ofrecen una habitación para dormir, otros ofrecen quedar con los visitantes para enseñarles la ciudad, otros incluso alojamiento y llevarles a hacer turismo... No se trata de un intercambio de casas, si no que cada uno ofrece lo que puede cuando puede. Tampoco es necesario que quien solicita alojamiento haya alojado anteriormente, pues se entiende que al ser una red solidaria el viajero ayudará a otros cuando se lo pidan. Su filosofía se puede resumir en el hoy por tí, mañana por mí.

Por otro lado existe la posibilidad de pedir alojamiento a cambio de realizar un trabajo fácil para quien te acoge. En este sentido destaca la web Workaway https://www.workaway.info/, pero las estancias de los solicitantes suelen ser más largas y el perfil es el de alguien que busca aprender más sobre un área determinada: granjas, enseñanza de idiomas, ayuda en tareas de casa, bricolaje... El máximo de horas de trabajo es de cinco al día.

Y para quien tiene una casa en propiedad existe la opción de intercambiarla con otras personas, así mientras ellos se van a la tuya, tú disfrutas de la suya. Lo bueno de esta opción - que yo no he probado- es que al ser un intercambio directo hay un interés por ambas partes de tratar la casa como si realmente fuese nuestra, con mucha responsabilidad y respeto. Aquí una web que puede ser útil https://www.intercambiocasas.com/es/

Espero que estos humildes consejos y recomendaciones os sirvan y hagan vuestro viaje más ameno, seguro económico. Para poder disfrutarlo. Y ante todo hay que recordar que no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita.


8 abr 2015

Podcast de Tierra de Hombres

Participación en el programa "La Calma" con la locución de un extracto de Tierra de hombres.


8 ene 2015

RIADS, LOS HOSTALES ESCONDIDOS

Quien camina por las ciudades de Marruecos tienen una amplia variedad de alojamientos, la mayoría baratos a los ojos (y sobre todo al bolsillo) del viajero occidental. Más allá de las casas particulares para quien tenga amigos allí y de los flamentes hoteles de cuatro y cinco estrellas, existe una modalidad para mí antes desconocida, a caballo entre la pensión, la casa particular y el hotel tradicional. Se trata del riad.

Los riads son casas dentro de la medina con un patio interior (tipo andaluz), en las que se alquilan habitaciones por un módico precio la mayoría de las veces. Hago este apunte porque lógicamente hay de todo y dependiendo de la calidad del servicio y las habitaciones, así será el precio. ¿Cuánto? Lo normal suelen ser unos diez euros por persona.

Hasta aquí nada nuevo. Y es que la magia de los riads está en el encanto de vivir durante unos días en una verdadera casa decorada, con patio y vistas de toda la ciudad, pues están en el mismo centro. Camuflados en las laberínticas callejuelas, la mayoría pasan absolutamente desapercibidos entre el gentío. A veces un cartel escrito a mano, o pintadas de flechas con spray en las paredes indican el camino hacia la entrada. Pero cuando la puerta de uno de estos hostales se abre, se abre también un mundo insospechado al otro lado de la pared. Unos techos enormes cobijarán al viajero los días que esté allí, y podrá elegir desayunar, comer y cenar la cocina más tradicional.

Reconozco que yo no me alojé en ningún riad (lo tengo pendiente), pero sí llegué a entrar en algunos. Normalmente tienen dos plantas y una azotea. La mayoría tienen WIFI en todo el edificio y cuentan con servicios extra, como taxi hasta la estación o excursiones.

Son una opción muy interesante para quien busque alojarse, tener comodidades y buenas vistas por un precio razonable. No son tan básicos como un albergue para mochileros pero tampoco tan abrumadores y caros como los hoteles. Aunque vuelvo a repetir: todo depende de qué tipo de servicio se quiera. Se encuentran en el casco histórico, por lo que son ideales para visitar la ciudad sin medios de transporte. Además hay muchísimos, no suele haber en conseguir una habitación si no se ha reservado con tiempo.


                                                Vista de la ciudad de Fez desde la azotea de un riad

Recomiendo por todo ello que si pensáis visitar Marruecos no dudéis en callejear por las medinas de sus ciudades: miles de de hoteles de este tipo os esperan camuflados entre el gentío, los mercados y la cotidianidad; precisamente ahí reside el encanto.

2 ene 2015

FEZ: MARRUECOS IMPERIAL Y MEDIEVAL

¿Y qué sabía yo de Fez?

Se va dibujando para el recién llegado como una nube verde en medio el paisaje cambiante marroquí.

Verde por el color de sus tejados, es el color que caracteriza esta ciudad que un día fue capital de un imperio. Medieval, turística, tradicional y amurallada. Las miles de callejuelas laberínticas desafían a quien ose creer que los mapas y GPs no harán que se pierda.

Vista de Fez

Fue capital del imperio y por ello es turística. Amada y romántica para muchos, lúgubre para otros. Pero que nadie se engañe: sigue siendo el centro espiritual de Marruecos y el respeto a la tradición y las costumbres se respira por los cuatro costados.Presume de ser el centro cultural y religioso del país (no en vano en junio se celebra entre sus murallas el festival anual de Música Sacra, todo un acontecimiento).

Fez es una ciudad que impacta. En sus calles se siguen practicando los oficios de antaño: la orfebrería, la elaboración del cuero artesanal, las alfombras y los telares, la cerámica, la cosmética... Aparece como un viaje a los libros de historia para el viajero occidental, y la vida de sus habitantes desenvuelve en la rutina cotidiana del día a día: el mercado en cada calle, los niños que ríen sin parar entre la multitud,  el barrio de la universidad, los burros que transportan mercancías por las angostas callejuelas...¡Balat, balat! (significa "¡Cuidado!" en árabe).

En primer lugar tengo que decir que Fez es enorme. Podríamos dividirla entres partes principales:  Fes- el Bali (la parte antigua), Fez el- Jdil (la medina nueva donde está el barrio judío) y la parte nueva (también conocida como "Ville Nouvelle"). 
Sí, el viajero interesado en hacer turismo por los cuatro lugares señalados en el mapa pensará que exagero, pero lo que no sabe quizá este viajero es que más allá del centro histórico se encuentra la llamada parte nueva de la ciudad. La parte nueva de Fez es una de las más grandes de todo África y es aquí donde se ubican los edificios más occidentales, las escuelas de negocios.




QUÉ VISITAR

-En Fes- el Bali y es donde se encuentra la medina, el centro histórico. Aquí están los distritos de los oficios ya mencionados, y se pueden visitar uno por uno viendo cómo es el proceso de hacer los telares o elaborar el aceite de argán para cosméticos. La plaza central en la que estos se unen es la Seffarine.  Se puede ver hombre trabajando el cobre como se hacía antes.
También se encuentra la mezquita Karaouine. Es la segunda más grande del país, sonde sólo pueden entrar los musulmanes y alberga la universidad más antigua del mundo.
El Museo de la Madera es una muestra de la delicada artesanía hecha en este material, toda elaborada a mano. Esto se puede apreciar igualmente en la Madrasa Attarine, muy decorada y bien conservada, que servía de lugar de estudio.


                                                                           Curtiduría



                                                                        Hombre tejiendo fulares

-Fez el- Jdil, era también conocda como "la ciudad blanca", fue la sede del poder y es ahí donde se ubica el Palacio Real. Sólo se puede visitar el exterior, donde se ven sus siete puertas de bronce.
También aquí está el Mellah o barrio judío, cuya característica más llamativa son los balcones con rejas, muy distintos de los musulmanes.


                                                                               El Palacio Real


                                       Detalle de los balcones judíos. Foto sacada de www.fez.net

- La parte nueva: Simplemente gigante. Sí, el viajero interesado en hacer turismo por los cuatro lugares señalados en el mapa pensará que exagero, pero lo que no sabe quizá este viajero es que la parte nueva de Fez es una de las más grandes de todo África y es aquí donde se ubican los edificios más occidentales, las escuelas de negocios, heladerías, restaurantes, cafeterías y centros comerciales.

La mayoría de estas visitas ese hacen con un guía oficial de la ciudad. Si queréis hacer una visita guiada en español os recomiendo desde aquí a la guía Milouda El Ouzzani; es una mujer culta y divertida, amable y paciente con sus explicaciones, os descubrirá todos los encantos de cada calle y responderá a vuestras dudas de una forma muy profesional. Si queréis contratar sus servicios estos sin sus teléfonos 00212618045512 / 00212660795102  y este su e-mail: milouda66@hotmail.com y milouda1_maroc@hotmail.com. 

La ciudad verde tiene muchos rincones por descubrir y esos los iré contando en otros post, ya que se hace imposible desgranar uno por uno todas callejuelas y experiencias que ofrece. Ciudad receptora de moriscos expulsados, crisol de culturas y cuna de la espiritualidad marroquí, mil riads se esconden en sus laberintos. ¡Hasta el próximo!